Un cupón para una suscripción tiene dos momentos importantes: cuando alguien lo utiliza y cuando deja de aplicarse. Si solo compruebas que el primer pago baja, puedes descubrir el problema varias renovaciones después: un descuento que continúa, una promoción que desaparece antes de tiempo o un cliente que no esperaba el siguiente cobro.
Para crear cupones de descuento en suscripciones recurrentes necesitas definir quién puede usarlos, sobre qué concepto actúan, cuántos pagos cubren y qué ocurre al cambiar o cancelar el plan. Después debes comprobar que tu sistema puede ejecutar esas reglas durante todo el ciclo de la suscripción.
Empieza por el motivo de la promoción
Una promoción debe resolver una barrera concreta. Puede facilitar la primera contratación de una membresía, acompañar el regreso a un servicio o reconocer una condición comercial acordada. Cada objetivo necesita una regla distinta; repartir el mismo código para todos los casos dificulta saber qué estás consiguiendo.
Imagina una biblioteca de formación con novedades mensuales. Quieres que nuevas personas conozcan el servicio durante sus primeros ciclos. En ese caso, la oferta debe explicar cuánto dura el beneficio y qué sucede después. Si el problema es que los usuarios no entienden qué incluye la biblioteca, un cupón por sí solo no resuelve esa duda.
Antes de configurar nada, escribe una frase: «Esta promoción está dirigida a estas personas, para este plan y durante estos pagos». Si necesitas varias excepciones para completarla, simplifica la campaña antes de llevarla al checkout.
Distingue el código de la regla de descuento
El código es lo que introduce el cliente. La regla es lo que determina si puede utilizarlo y cómo afecta al cobro. Un mismo nombre comercial no garantiza el mismo comportamiento en dos plataformas.
La documentación de WooCommerce Subscriptions sobre cupones distingue los descuentos del primer pago, de pagos recurrentes y de la cuota de alta. Esa distinción pertenece a esa extensión: comprueba qué componente calcula realmente tu promoción antes de replicarla.
En tu diseño, separa estos elementos:
- Elegibilidad: personas nuevas, suscripciones concretas o un grupo autorizado.
- Objeto: alta, cuota recurrente o una parte identificada del servicio.
- Duración: primer pago, número de pagos o periodo definido.
- Canje: fechas durante las que se puede activar el código.
- Compatibilidad: otros descuentos y cambios de plan permitidos.
- Salida: condiciones aplicables al terminar la promoción.
La fecha límite para utilizar un código y el final del descuento son fechas diferentes. Un código puede dejar de aceptar nuevas altas mientras las promociones ya concedidas siguen su curso.
Cuenta pagos y meses con precisión
«Tres meses de promoción» y «tres pagos con descuento» no siempre significan lo mismo. Una prueba gratuita retrasa el primer cargo. Una facturación trimestral agrupa servicio de varios meses. Un intento fallido puede repetirse sin que exista un nuevo periodo de servicio.
Escoge una unidad que tu oferta y tu sistema puedan interpretar igual. Si el beneficio cubre dos cuotas mensuales, indica qué cuotas son y cuándo comienza la primera sin promoción. Evita traducir automáticamente esa regla a planes anuales o trimestrales.
También debes decidir qué consume el beneficio: una cuota generada, un pago confirmado o un periodo transcurrido. No hay una respuesta universal. Lo importante es que el mensaje comercial, la configuración y el registro de cobros coincidan.
Por ejemplo, si el segundo pago falla y vuelve a intentarse, ese reintento no debería convertirse accidentalmente en una tercera cuota promocionada ni perder el descuento por contar dos solicitudes como dos compras.
Haz visibles las condiciones antes de pagar
La explicación junto al formulario debe permitir responder a cuatro preguntas: qué plan se contrata, qué beneficio se aplica, hasta cuándo dura y qué ocurre después. No obligues a reconstruir la oferta entre un anuncio, un correo y una nota al pie.
Una redacción adaptable sería: «La promoción se aplica a las dos primeras cuotas mensuales de este plan. Después, la suscripción continúa con las condiciones habituales indicadas en el resumen. Puedes consultar la fecha de la siguiente renovación antes de confirmar».
Esa frase solo sirve si reproduce tu configuración real. En el resumen de contratación deben aparecer los importes y fechas correspondientes a esa persona. Un mensaje genérico no sustituye la información concreta que necesita para aceptar el pago.
Cuando un código no funciona, explica el motivo útil: campaña terminada, plan no incluido o beneficio ya utilizado. «Código incorrecto» genera trabajo de soporte cuando el código existe, pero la persona no cumple una condición.
Resuelve cambios de plan, cancelaciones y reactivaciones
Las promociones suelen romperse en las excepciones. Antes del lanzamiento, deja estas decisiones por escrito:
| Situación | Decisión que debes concretar |
|---|---|
| Cambio a otro plan | Si el descuento continúa y sobre qué concepto |
| Paso de mensual a anual | Si la promoción se mantiene o termina |
| Cancelación durante la oferta | Fecha final del servicio y de los cobros |
| Nueva alta después de cancelar | Si se considera un nuevo beneficiario |
| Pago fallido | Cómo conserva el tratamiento de esa cuota |
| Dos códigos válidos | Si pueden combinarse y en qué orden |
No utilices únicamente el correo para reconocer a una persona si tu sistema permite modificarlo. Vincula la concesión a una referencia estable de cliente o suscripción y guarda el motivo de cualquier excepción manual.
Si la campaña admite un solo uso por persona, define también qué sucede con las cuentas duplicadas y las contrataciones de varios servicios. Esa regla debe ser comprensible para soporte, sin convertir cada consulta en una decisión improvisada.
Comprueba dónde se calcula y quién conserva la regla
El checkout, la plataforma de suscripciones y el sistema del negocio pueden participar en el recorrido. Identifica cuál determina el importe final y cuál conserva la duración de la oferta. Aplicar una rebaja visual en la web no demuestra que la siguiente renovación la respete.
En AndorPay revisamos el recorrido del cobro y su conexión con tu aplicación. La referencia de nuestra API describe los límites de cada operación. Una posibilidad de ajustar un importe no equivale, por sí sola, a un motor de cupones con elegibilidad y caducidad.
Pide una comprobación completa de la campaña que necesitas: contratación, renovación promocionada, fin del beneficio y cambio de plan. Si una regla todavía necesita desarrollo, conviene saberlo antes de anunciarla.
Para mantener el conjunto sencillo, empieza con una promoción, un plan y una duración. Añade combinaciones cuando puedas explicar y comprobar su comportamiento. La guía para definir planes de suscripción ayuda a ordenar esa base.
Prueba el final de la promoción, no solo el principio
Prepara una suscripción de prueba por escenario y anota el resultado esperado antes de ejecutarlo. Comprueba la aplicación del código válido, su rechazo fuera de plazo, la renovación con beneficio y la primera renovación sin él.
Incluye un pago fallido seguido de un nuevo intento, una cancelación antes de renovar y un cambio de plan. Si hay prueba gratuita, comprueba la transición al primer pago: quizá el descuento de alta no tenga ningún importe sobre el que actuar.
Contrasta tres lugares: lo que vio el cliente, el registro del importe que debía cobrarse y el resultado confirmado del pago. Conserva la referencia del caso para poder investigarlo sin reconstruir todo desde capturas.
No des por cerrada la comprobación porque el navegador muestre una página de éxito. La confirmación del pago y la actualización de la suscripción deben quedar asociadas a la misma operación.
Mide qué sucede después del descuento
Cuenta cuántas personas elegibles utilizan la promoción, cuántas llegan al primer pago confirmado y cuántas continúan tras finalizar el beneficio. Compara grupos que hayan tenido tiempo de llegar a esa renovación; una campaña recién estrenada todavía no puede demostrar continuidad.
Revisa también consultas sobre condiciones y correcciones manuales. Si cada cambio de plan requiere intervención, la promoción añade una carga que conviene simplificar. Un código muy utilizado puede estar atrayendo contrataciones que desaparecen antes de experimentar el valor del servicio.
La decisión útil es si mantener, ajustar o retirar esa campaña concreta. No necesitas multiplicar códigos para aprender: necesitas una oferta entendible y un seguimiento que distinga contratación inicial de continuidad.
Prepara una promoción que puedas cumplir
Antes de lanzarla, reúne el plan afectado, las personas elegibles, la duración, el tratamiento de las excepciones y el mensaje que verá el cliente. Ese pequeño documento permite revisar la campaña sin depender de lo que alguien recuerde haber configurado.
Si vas a cobrar suscripciones desde Andorra, cuéntanos qué promoción quieres ofrecer y cómo gestionas tus planes. En AndorPay revisaremos contigo cómo conectar sus condiciones con el recorrido de cobro y qué debe quedar resuelto antes de activarla.
